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Cómo elegir un abrigo de lana que realmente te quede
Un gran abrigo de lana debe sentirse como una extensión de tu cuerpo, no como un disfraz. Aquí te explicamos cómo identificar el corte que funciona para tu figura y construir un guardarropa de abrigos duradero.
5 min read · IrisLa mayoría de la gente compra abrigos de lana como compra vaqueros: solo por la talla. Por eso, muchos abrigos terminan pareciendo demasiado grandes o demasiado apretados. Un abrigo de lana es una pieza de inversión que debería funcionar en múltiples temporadas y a lo largo de cambios corporales, lo que significa que el ajuste importa más que la talla de la etiqueta.
La buena noticia: no necesitas un estilista ni el ojo de un sastre para detectar un abrigo que te quede bien. Solo necesitas conocer cuatro medidas clave y entender qué significa la holgura. Una vez que lo hagas, reconocerás un buen ajuste en un probador en menos de dos minutos.
Las costuras de los hombros deben quedar exactamente donde termina el hueso de tu hombro, ni un centímetro hacia adelante, ni un centímetro hacia atrás.
What you'll need.
- 01Un espejo de cuerpo entero
- 02El abrigo de lana que estás considerando
- 03Una prenda para usar debajo (suéter fino o camisa de manga larga)
- 04Tu postura y movimiento naturales
Paso uno · 2 minutos
Revisa primero la colocación de las costuras de los hombros
Ponte el abrigo y observa dónde cae la costura del hombro. Debe quedar justo en el borde del hueso del hombro, donde tu brazo comienza naturalmente. Si la costura se acerca a tu cuello, el abrigo es demasiado pequeño. Si se desliza por tu brazo, es demasiado grande. Esto es innegociable: ningún sastre puede mover una costura de hombro sin reconstruir toda la manga.
Levanta los brazos a la altura de los hombros. Si la costura tira hacia adelante o se arruga, los hombros están demasiado ajustados.
Paso dos · 2 minutos
Mide el largo de las mangas a la altura de la muñeca
Las mangas deben terminar entre el hueso de la muñeca y la base del pulgar; idealmente, debería verse aproximadamente media pulgada del puño de la camisa. Las mangas demasiado largas te hacen parecer somnolienta; demasiado cortas desequilibran las proporciones. Ponte de pie con los brazos a los lados de forma natural; no te estires ni te encorves. El dobladillo debe rozar la parte superior de tu mano.
Si las mangas son un poco largas, un sastre puede acortarlas. Si son demasiado cortas, no hay solución sin reemplazar las mangas por completo.
Paso tres · 2 minutos
Evalúa la holgura en el pecho y el torso
Abotona o cierra el abrigo y mueve los brazos hacia adelante como si buscaras algo. Deberías poder moverte libremente sin que la tela tire o se abra. Debería haber suficiente espacio para ponerte un suéter debajo sin que se arrugue en los lados. Esto es 'holgura', el espacio extra intencional que hace que un abrigo sea usable, no restrictivo.
Si no puedes cruzar los brazos cómodamente o el abrigo tira de los botones, está demasiado ajustado. Si hay una bolsa de tela a los lados, está demasiado suelto.
Paso cuatro · 2 minutos
Comprueba el largo del dobladillo en relación con tus proporciones
Los abrigos de lana vienen en diferentes largos: hasta la cadera, hasta la rodilla y largos maxi. No hay un largo 'correcto' universal, pero debe ser intencional. Un abrigo hasta la rodilla funciona para la mayoría de las figuras y ocasiones. Si eres petite, un abrigo más largo puede abrumarte; si eres alta, un abrigo hasta la cadera puede parecer demasiado corto. El dobladillo debe sentirse proporcional a tu silueta general, no como una ocurrencia tardía.
Ponte de perfil. El dobladillo debe crear una línea limpia que no desentone con tus proporciones naturales.
Paso cinco · 2 minutos
Siente el peso de la tela y su composición
Lee la etiqueta. Un abrigo de lana de calidad debe ser al menos 80% lana; menos que eso no mantendrá su forma ni aislará correctamente. Más pesado no siempre significa mejor: una lana de 14 onzas es ideal para la mayoría de los climas. Pasa la mano por la tela. Debe sentirse suave y densa, no delgada ni apelmazada. La lana barata se siente áspera y pierde su estructura después de una temporada.
Si el abrigo se siente flojo o delgado, no envejecerá bien. Invierte en un abrigo que se sienta sustancioso en tus manos.
Paso seis · 2 minutos
Camina y confía en tu instinto
Pasa unos minutos moviéndote con el abrigo puesto. Camina, siéntate, levanta los brazos, gira de lado a lado. Si te sientes restringida, cohibida o como si llevaras el abrigo de otra persona, no es el indicado. Un abrigo que te queda bien debe sentirse casi invisible: deberías olvidarte de que lo llevas puesto. Si algo se siente mal después de cinco minutos, se sentirá peor después de cinco meses.
No te convenzas de un abrigo que no se siente bien. Siempre hay otras opciones.
Cómo saber si funciona
Un abrigo de lana que te queda bien debe sentirse como una segunda piel, no una restricción. Deberías poder abrigarte, moverte y sentarte sin pensar en la prenda. Los hombros se alinean con tu cuerpo, las mangas llegan a tu muñeca y hay suficiente holgura para respirar.
Questions at the mirror.
¿Qué pasa si los hombros me quedan bien pero las mangas son demasiado largas?
Un sastre puede acortar las mangas sin comprometer la estructura del abrigo. Presupuesta entre 40 y 80 dólares por esta alteración. Vale la pena si todo lo demás te queda perfecto.
¿Debo elegir una talla más para abrigarme debajo?
No. Compra para tu capa base (generalmente un suéter fino o una camisa), y luego abrígate estratégicamente por debajo. Un abrigo demasiado grande se verá descuidado y no envejecerá bien.
¿Cuánta holgura es demasiada?
Si puedes pellizcar más de dos pulgadas de tela en la costura lateral cuando el abrigo está abotonado, está demasiado suelto. Quieres espacio para moverte, no una tienda de campaña.
¿La lana siempre pica?
La lana de calidad no debería. Si un abrigo se siente áspero, es de fibra de baja calidad o una mezcla con demasiado contenido sintético. Sigue buscando.